La salud socio-emocional en la era post-Covid

Rosalinda Ballesteros es Directora del Instituto de Ciencias de la Felicidad de Univerisdad Tecmilenio, donde fungió como Vicerrectora de Preparatoria. Es doctora en Estudios Humanísticos por el Tecnológico de Monterrey, (2011), graduada de la Maestría en Psicología Positiva Aplicada de la Universidad de Pennsylvania, EUA. 

Yo a veces de esta analogía de “estamos todos en el mismo barco” digo, bueno a veces no estamos ni en la misma tormenta porque muchas veces lo que traemos de disposición hacia la realidad es distinto y entonces es un trabajo diario, continuo y decir podemos estar mejor, podemos reaccionar mejor ante las situaciones y eso hace que yo esté mejor.

Hago la analogía y digo que empezamos esta contingencia, esta pandemia, este distanciamiento físico pensando en hacer un esfuerzo para una carrera de 400 metros planos, pero de repente se nos convirtió en un maratón y ya vamos por un IronMan o IronWoman ¿verdad? 

La nueva normalidad y sus consecuencias

La estrategia personal que tenemos que tomar en este proceso que ya es con lo que tenemos que aprender a vivir es esto que le estamos llamando “la nueva normalidad” ¿no? Esta sensación de incertidumbre que tengo porque no sé si mañana voy a poder salir de casa, si aumenta el número de contagios, si algún familiar, ser querido, amigo se contagia y no sé si estas personas se contagian ¿cómo van a reaccionar ante el virus?

Porque hay a quien le va muy bien y hay quien le va muy mal con el virus, entonces esta sensación de no tener control de lo que sucede en nuestra vida es a lo que yo le llamaría “la nueva normalidad” y nuestra capacidad de adaptarnos muy rápidamente a estas situaciones cambiantes es lo que las habilidades socioemocionales nos dan. No para no experimentar el estrés, que es normal sino para poder por un lado manejarlo de buena manera recuperarnos rápidamente y entender que la vida sigue teniendo cosas buenas y maravillosas con las que podemos trabajar.

“La cultura de paz”

En este trabajo de cultura de paz con frecuencia viene Paul Rusesabagina. Yo le pregunté en alguna ocasión cómo era la vida dentro de este periodo que pasaron en el hotel y él decía «bueno, la vida era como es todos los días: los niños cantaban y jugaban, la gente se enamoraba, las familias discutían, se reconciliaban dentro del contexto de algo que no era normal». Un poco estamos en esta situación, nosotros vivimos una vida diaria en la que tenemos que seguir viviendo en familia, trabajando, ya sea desde casa o que estamos en un trabajo esencial bajo condiciones nuevas que no habíamos tenido antes.

Dentro de ésta normalidad, una reflexión que yo haría, es que no debemos pensar que solamente nosotros estamos sufriendo o experimentando retos que nadie más tiene; estamos todos juntos como especie humana, experimentando algo nuevo, algo diferente. Podemos unir nuestros recursos y enfocarnos en estos aspectos positivos de la colaboración, la cooperación, las nuevas formas de trabajar.

Hoy en esta nueva normalidad mucha gente que no sabía usar tecnología pues se ha incorporado muy rápidamente a usar tecnología. Entonces, ver estos avances también como algo que nos ha permitido algunas cosas positivas dentro de estos retos que sin duda ¡Estamos experimentando!

Yo a veces de esta analogía de “estamos todos en el mismo barco” digo: bueno, a veces no estamos ni en la misma tormenta porque muchas veces lo que traemos de disposición hacia la realidad es distinto. Cuando nosotros nos enfocamos en los recursos que sí tenemos, podemos construir y trabajar en estos grandes retos.

¡Por supuesto que todos nos salimos de nuestra área de confort! En el trabajo, en la casa e incluso yo también digo “Las casas no están hechas para que vivamos en ella 24 horas 7 días a la semana por tres meses” ¡No! La misma casa empieza a fallar y descomponerse a las cosas, se rompen muebles porque nadie estábamos en la mentalidad de tener este esquema.

¿Cómo sobrellevar la nueva normalidad?

Lo primero sería construir sobre nuestras propias fortalezas, nuestras experiencias del pasado, esta sensación de eficacia de ¡Yo puedo! Pero construido sobre nuestros logros anteriores y esto nos ayuda entonces a ver un camino trazable, metas en el sentido.

Si hablamos del PERMA, del accomplishment, del sentido de logro, yo he hecho cosas antes que me permiten saber que puedo con él, eso no quiere decir que no me voy a cansar ¡Para! Sí me voy a cansar y hay que recordar, también, que la autorregulación por ejemplo, es un músculo que se cansa, que tenemos que darle opción de descansar y ese es otra de las cosas que podemos hacer. 

¿Cómo hemos cambiado en la era post-covid?

Si bien nuestra rutina cambió, se amalgamó, aquí el espacio del trabajo, con el de la casa con el de la escuela,  nosotros tenemos que diseñar, yo doy una fórmula aquí donde digo  “tenemos que diseñar momentos de emociones positivas de alta intensidad, la alegría, diversión”. Nos tenemos que reír, nos tenemos que abrazar con las personas que podemos, tenemos que gozar un poco el día, momentos de baja intensidad, calma, esperanza, inspiración y momentos de trascendencia, sentido de orgullo, aprender cosas nuevas, gratitud que nos permita conectar.

La resiliencia no es sobre cuánto aguantamos sino sobre cómo nos recuperamos. Generar estos espacios es muy importante. Cuando nosotros vemos nuestro rango de respuestas de emociones ante las situaciones lo que estamos recibiendo de manera muy básica, es información, información del ambiente, de acuerdo a esa información nosotros vamos a actuar, cuando nosotros estamos en un estado emocional dominado por el miedo, el enojo o la tristeza en nuestra reacción se vuelve más instintiva y tradicionalmente esta reacción nos ha servido para sobrevivir, pero cada vez menos estamos en situaciones donde nos atacan los osos o nos atacaron los dientes de sable o nos teníamos que defender ante un ambiente hostil.

Si yo estoy enojada porque abro el refrigerador y no hay leche y alguien más que no soy yo le tocaba comprar la leche y no la compró, la reacción es la misma, es adrenalina y cortisol. Entonces nuestra recuperación después de un período de estrés tenemos que utilizar la energía temporal de la adrenalina, desechar el cortisol y lo podemos desechar viendo una obra de arte, por ejemplo, y generamos una conexión emocional al final cuando nos recuperamos de ese estrés pero podemos tener momentos de estrés en el día, en momentos donde metemos estas emociones.

Cuando tú aprendes está cuestión de cuáles son tus características que te salen de manera natural y aprendes a vivirlas de manera virtuosa eso, según los estudios y según mi experiencia de vida, se traduce en autenticidad. Es como aprendes precisamente este balance de vida y entonces es un trabajo diario, continuo y decir podemos estar mejor, podemos reaccionar mejor ante las situaciones y eso hace que yo esté mejor, eso hace que yo pueda actuar mejor, que pueda tener un impacto positivo y este sentido de trascendencia de mucho mejor manera.

Entonces la fórmula es darnos permiso para ser humanos y enfocarnos en nuestras fortalezas ¡Muchas gracias!

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