Técnicas de Inteligencia emocional por 5 expertas

Rosalinda Ballesteros – Salud socioemocional en la época Post-Covid

Es un gusto estar aquí con todos los temas que en este momento necesitamos compartir tanto para que estemos mejor durante esta época. Esta sensación de no tener control de lo que sucede en nuestra vida es a lo que yo le llamaría la nueva normalidad y nuestra capacidad de adaptarnos muy rápidamente a estas situaciones cambiantes es lo que las habilidades socioemocionales nos dan. No para no experimentar el estrés que es normal, sino para poder manejarlo de buena manera, recuperarnos rápidamente y entender que la vida sigue teniendo cosas buenas y maravillosas con las que podemos trabajar.

No debemos pensar que solamente nosotros estamos sufriendo o experimentando retos que nadie más tiene. Es más bien decir estamos todos juntos como especie humana experimentando algo nuevo, algo diferente, y podemos unir nuestros recursos.

La resiliencia. no es sobre cuánto aguantamos, sino sobre cómo nos recuperamos. Entonces, generar estos espacios es muy importante. Las personas que están completamente solas, para eso también, una de las fórmulas que se sugiere es generar estos momentos de conexión idealmente en vivo, por teléfono, por video llamadas y lo que nosotros podemos generar es esa sensación de estar conectados -al menos 15 minutos al día- y eso nos hace cambiar nuestra percepción de la realidad de manera importante.

Las habilidades necesarias son, en resumen:

  1. Construir sobre lo que ya teníamos
  2. Enfocarnos en nuestras fortalezas
  3. Trabajar nuestro sentido de eficacia
  4. Mantener las emociones positivas alta y baja intensidad
  5. Mantenernos conectados

Lee el artículo completo de Rosalinda Ballesteros aquí.

Carolina Lasso – Mindfulness como herramienta para la Inteligencia Emocional

Quería como compartir en la manera más estructurada algunas de estas de estas razones por las cuales la Inteligencia Emocional y el Mindfulness son tan importantes.

La mitad de nuestro tiempo, en nuestros días, lo que estamos haciendo y lo que la mente está pensando están desconectados. Esta es una práctica muy particular. De hecho, la llamamos micro práctica porque nos puede ayudar a centrarnos en cualquier momento.

Lo que vamos a hacer es ponernos un poquito cómodos, sólo por unos segundos. Si quieres, puedes cerrar tus ojos o los puedes dejar abiertos y bajar la mirada. Vamos a tomar una respiración profunda con la atención solamente en el proceso. En una segunda respiración vamos a relajarnos. Y con una tercera respiración profunda vamos a preguntarnos qué es lo importante ahora. ¿Qué es lo importante? Y ya está. Abrimos los ojos y regresamos al lugar donde nos encontremos.

Me gusta utilizar esta práctica porque es muy cortita y la puedes hacer en cualquier lugar, en cualquier momento. Nuestra felicidad depende mucho más de lo que estemos pensando en el presente, que en lo que estemos haciendo. El momento en que estamos enfrentando un desafío, algo complejo, una dificultad pausar. Entender qué es lo que está sucediendo y en consecuencia de eso, actuar.

Hay una herramienta que me gusta mucho y la llamo PARAAA, que es:

  1. Para: detente, toma una pausa
  2. Analiza: qué es lo que está pasando, qué siento y escucho. Atiende tu cuerpo. Dónde lo siento. Siento rabia, ¿cómo se siente la rabia? Co curiosidad.
  3. Reflexiona: me pregunto ¿por qué estoy sintiendo esto? ¿De dónde viene la causa?
  4. Ábrete: a lo que pueda llegar y suéltalo

Es una práctica que se puede realizar en cualquier movimiento que haya alguna dificultad. Pero ahí el paso importante es parar, analizar, reaccionar y soltar.

Ve la ponencia completa de Carolina Lasso aquí.

Mar Cabra – Consciencia para el bienestar

Yo a lo que me dedico es a generar soluciones para tener una mayor conciencia sobre cómo la tecnología nos está cambiando como sociedad, la relación entre nosotros y con nosotros mismos.

Yo en mi pasado siempre he creído que el conocimiento estaba en los libros, en las universidades o en gente que tenía el conocimiento. Y cada vez más estoy viendo el valor de pertenecer a una comunidad que te acompañe en el camino. Ahora mismo una de las cuestiones que nos pasa muchas veces, también con temas asociados a la salud mental, es que creemos que nos pasa sólo a nosotros y no es así. Si empezamos a compartirlo y a quitarnos los tabúes del medio, nos damos cuenta de que estamos muchos de nosotros en la misma fiesta.

Otra de las cuestiones es que pensamos yo soy profesionista y por tanto tengo que estar siempre conectado. Esto no es cierto. Otra afirmación que nos decimos mucho es «el trabajo es lo más importante», pero no nos seguimos la frase diciendo «también es importante que yo esté bien». Con lo cual un mantra que yo ahora me repito mucho, que es una frase que acuñó nuestra compañera Kim es «tú eres tan importante como el trabajo».

Cuando me pongo a hacer como 20 mil cosas y no me doy espacios de pausa porque yo también caigo, porque soy humana, me digo «Mar, tú eres tan importante como el trabajo». Para, date tiempo, date espacios de tranquilidad. Conecta con la naturaleza. Pausa. El poder de la pausa es fantástico y poder poder ir propagando esa idea de que es importante parar para recargar y ser el mejor periodista que puede ser. Es fantástico.

Vivimos en la economía de la atención y la mayoría de las aplicaciones que tenemos en nuestro móvil o en la mayoría de los servicios ahora mismo digitales, redes sociales, etc. basan su negocio en captar nuestra atención durante el mayor tiempo posible. Entonces, si nosotros n no le ponemos puertas a nuestra vida, el mundo digital nos invade. La pregunta es ¿cuánto tiempo crees que puedes estar con el foco en una cosa? Pues ese tiempo es un tiempo en el que te tienes que quitar las distracciones. Hay mucho que cambiar a nivel cultural y también hay que cambiar muchísima cultura tóxica que no tiene para nada en el centro al ser humano.

La gratitud es buenísima. La recomiendo si alguien está en un momento en el que no sabe cómo salir. Mira a ver de qué estás agradecido en tu vida y seguro que encuentras luz.

Ve la ponencia completa de Mar Cabra aquí.

María Elena Garassini – La importancia del sentido de vida para el bienestar

La trascendencia implica que consideremos que la vida tiene un propósito que va más allá de nuestro propio escenario personal, para proyectarse en un objeto de inspiración que haga que la vida tenga sentido, buscando favorecer el bien de otras personas, que todo lo que yo tenga y descubra sobre mí pueda ponerlo al servicio de los demás. La vida con sentido y propósito se logra mediante la construcción de mi proyecto de vida.

Piensa en los diferentes roles que asumes en tu vida. ¿Serían iguales ese deber ser social y aquello que tú puedes hacer teniendo tu mejor versión? ¿En qué se diferenciaría el bienestar y el sentido de vida? Depende de un profundo nivel de autoconocimiento. ¿Quién soy yo? ¿Qué aporto? ¿Cómo disfruto y cómo afronto situaciones difíciles? Eso definitivamente nos ayuda a crear un sentido. Nos ayuda a crear conexión contando con los otros y que los otros cuenten con nosotros. Y podemos influenciar positivamente a que todos vayamos labrando nuestro camino hacia el bienestar.

Lee el artículo completo de María Elena Garassini aquí.

Rocío de José Rincón – Técnicas para la gestión emocional

Te voy a compartir pequeños trucos que todos podemos aplicar en casa y en el día. Es importantísimo y poner nombres. Entonces a cada cosa hay que ponerle un nombre y una vez que ubicamos y que sabemos, esto se llama pandemia. Esto se llama felicidad. Esto se llama incertidumbre o esto se llama la realidad que sea; nos tranquiliza porque ya sabemos lo que a lo que hacemos frente.

Vamos a centrarnos en la salud. Esto quiero aclararlo porque a veces, dentro de lo que es la inteligencia emocional, la gestión de emociones y el bienestar emocional, hay ciertas dudas o hay cierta confusión.

La inteligencia emocional es la identificación de las emociones, es decir, ese ponerle nombre a todas las realidades, poner nombre a las emociones que sentimos: saber cómo se llaman. Identificar nuestras emociones y gestionarlas. Esa gestión es lo que está en nuestras manos y es lo que hay que entrenar, lo que es complicado, por decirlo así, lo que no viene de serie. Ahí es donde podemos intervenir, porque una emoción tiene un recorrido en nuestro cerebro y hay una parte en la que nosotros no podemos influir. Pero hay un segundo nivel en el que sí podemos decidir qué hacer con esa emoción.

Es ahí donde hay que intervenir. Entonces, ¿cuál es el objetivo de esa gestión de emociones y de ese conocimiento y de ese entrenamiento? Nuestro bienestar, nuestro bienestar y nuestro equilibrio. Se aprende entrenando.

Hay un ejemplo que a mí me gusta mucho utilizar por dos motivos. Primero, porque están muy de moda el deporte y además es buenísimo. Y segundo, porque tengo hermanos varones y soy yo la única mujer, con lo cual lo oigo todos los días. Y es que tienen clarísimo qué hay que hacer para tener una tableta, unos abdominales maravillosos. Se saben las dietas, se saben los momentos en los que hay que hacer ejercicio, se saben qué tipos de ejercicios hay que hacer, se sabe qué postura hay que coger, lo saben todo. Han leído muchos libros y de verdad que son unos auténticos conocedores de la materia.

¿Qué pasa que si no lo ponen en práctica? Si no lo ponen en marcha, si todos los días no se fijan hacer X o Z no consiguen nada. ¿De qué le sirve todo ese conocimiento teórico si no lo aterrizan en la realidad? Pues obviamente de muy poco, ¿no? Entonces lo mismo pasa con este tema, con las emociones, con su gestión y con lograr ser realmente. Porque hablamos del ser no de un postizo.

¿Cuáles son esas competencias, habilidades o emociones que son muy recomendables o que cobran especialmente relevancia ahora en época de COVID? La flexibilidad mental, la adaptabilidad, la capacidad que tenemos de cambiar sin que nos suponga un un choque con nosotros mismos. Eso no significa que no nos suponga esfuerzo, sino que no nos supone un conflicto interno. Resiliencia, es decir, esa capacidad de no sólo de aguantar lo que nos echen, si no he de salir fortalecidos. Y en tercer lugar, que no es el menos importante -si pudiéramos, yo los pondría a la misma nivel- está el optimismo. Tú y yo, y todos somos de una manera determinada, pero está en nuestras manos cambiar y mejorar.

Lee el artículo completo de Rocío de José Rincón aquí.

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